23 may. 2009

VI: ANGELES Y DEMONIOS

LA TREMENDA DIFERENCIA ENTRE UNA NOVELA HECHA PELICULA Y UNA PELICULA QUE FUNCIONA MEJOR QUE LA NOVELA.

La película el Código Da Vinci en verdad era un entuerto.
Ron Howard se complicó en un adapitación latera como pocas, de poca profundidad que no llegaba nunca al rollo real de las grandes cintas de matiné: acción, suspenso, drama, algo de comedia... los ingredientes básicos. Da la sensación que el director se hubiese tomado demasiado a pecho un asunto que no daba para tanto.
Ahora se quitó de encima el peso y decidió hacer una película de acción, simple, con explosiones, intriga, algo de comedia y momentos cmpletamente absurdos. Me atrevería a decir que ligo más "Angeles y Demonios" a Indiana Jones, James Bond, definitivamente Misión Imposible o las antiguas cintas de suspenso con giros dramáticos inesperados, salvar el mundo y explosiones absurdas que con un tratado sobre el mundo Católico.
Por eso me entretuve. Harto. En ningún momento del eterno metraje me aburrí.
Y eso, para un director como Ron Howard, es mucho más de lo que esperaba.