6 sep. 2009

VI: CHE Argentino - Guerrillero

UNA PELICULA DE GUERRA ATÍPICA, TRISTE Y POTENTE


Apenas vi en el trailer la caracterización de Benicio del Toro como el "Che" supe que era una película que quería ver. Y no me sentí decepcionado en nada.
"CHE" debe ser una de las más atípicas películas de guerra, sin megaclichés ni juicios de valor, tan solo hasta donde puede llegar un hombre persiguiendo su ideal. Una guerra amateur, una revolución ambiciosa que naufraga en manos de un enemigo implacable que encontró en su aficionado contrincante una simple forma de erradicar el plan de una latinomérica diferente.
Todo en la película es alza y caída de un hombre tras su sueño. El enredo de una guerrilla que parte sola contra el mundo para verse acorralada por el imposible fantasma del capitalismo que ha hecho de matar su mejor aliado.
La utopía del "che", la ambición de Fidel, la complejidad de una revolución de campesinos y milicia amateur contra helicópteros y la necesidad de evitar un nuevo Vietnam en América Latina.
Definitivamente recomendable, potente y seguramente incomprendida por las grandes masas que preferirán una película de guerra con héroes, himnos y fanfarrias por sobre el honesto ejercicio de un director que apostó por los sueños de un grupo de hombres que creyeron que tomando las armas podrían cambiar el mundo.
Para que la próxima vez que la nana le lave la polerita del revolucionario muerto el universitario subersivo se de el tiempo de entender realmente de que está hablando.

HOY VI: GRAN TORINO

SAL DE MI CESPED, IDIOTA
Clint Eastwood es groso.
Pero no por todo lo que ya sabemos como director, actor, que se yo. Es por lo rudo.
Nadie combina tan bien las arrugas con las agallas como "El gran Torino", un norteamericano de tomo y lomo, que saca a relucir todas las heridas del pasado que han debido aprender a cicatrizar (a patadas) los gringos.
Eastwood es un veterano que ya no quiere nada con nadie y nadie quiere nada con él.
Llega a su barrio de inmigrante un nuevo vecino, de origen oriental.
Luego navegamos entre el propio racismo de Eastwood, la intolerancia de su barrio y la lucha de pandillas entre nacionalidades.
Muy buena, recomendable, entretenida y emocionante.

HOY VI: NAVIDAD / WEEKEND

CUANDO EL CINE SE APELOTONA


Parto por comentar que es insólito para quienes gustamos del cine tengamos durante una semana que elegir entre tres estrenos nacionales ("La Nana", "Navidad" y "weekend") y un festival internacional (SANFIC). Simplemente, uno tiene que optar y los dueños de las multisalas no tienen mucha paciencia. Entonces años de trabajo se transforman en días en cartelera, una venta miserable a televisión y un negocio de arriendo desarticulado.
Habrá que buscar métodos alternativos, porque competir con Harry Potter tampoco es muy realista.
¿No podrían tirarle una manito a la industria y que la entrada a las cintas nacionales fuese más barata? ¿Es imposible bajarle un poco el impuesto o modificar la ganancia para el distribuidor?
Cambio de tema.
Navidad y Weekend tienen algunos puntos en común, pero mientras una apuesta por lo íntimo, oscuro y crudo de la salida de la adolescencia, la otra juega en la cancha del color, el verano y asumirse tal como uno es.
Ambas me gustaron, aunque no me mataron por una cosa de ritmo. Yo soy pila, me gusta la cosa al grano y las películas de carácter introspectivo me cuestan su poco.
Ambas juegan en la cancha del cine independiente, pequeño y jugado. Ambas tuvieon una pasada por cartelera más bien discreta y breve.
Sobre "Navidad" me aventuraría a decirles que es una película con un soundtrack impresionante, que muestra un tremendo avance del director Sebastián Lelio en términos narrativos, de fotografía y arco dramático de sus personajes. Da la sensación que uno va avanzando con ellos a medida que descubren diferentes aristas de si mismos (contrario al universo de "La sagrada familia", hermético y sofisticado) en un universo sencillo camino a la pérdida de la inocencia.
En cuanto a "Weekend", pocas veces en Chile se hacen películas románticas que cumplan sobjetivo. Lo que el gringo le llama "feel good movie": estoy ahí, me siento parte de un fin de semana de arrancarse de la asfixiante realidad en que sin querer se ven enredados sus protagonistas. También prima la simpleza, la búsqueda estética y una cuidada fotografía.
Un agrado ver dos películas que no se enredan en si mismas y sin grandilocuencia cuentan una historia sencilla sobre personas perdidas en la fractura de sus propias vidas.