28 jul. 2009

HUGO

EL QUE MEZCLO LA LECHE CON EL JUGO... LO CACHAN

Muchas veces la publicidad (trabajo que también me toca realizar con cierta frecuencia y es una tremenda escuela de rigor) me da muchísima rabia. Entre comerciales que no dicen nada, entregan valores simplemente retorcidos, quedan feos o lucen caros y malos me viene la pateleta sobre la infinita injusticia del mundo en que vivimos.
Para que tengan una proporción, un comercial de 30 segundos tiene el presupuesto de aproximadamente 5 capítulos de "Exijo una explicación", se puede financiar una gira de rock y con 3 de ellos se paga por completo una película Chilena.
Y el problema no es que sean caros... es que los programas, documentales, videoclips y películas nacionles están completamente devaluadas por el público y el mercado.
EN FIN.
La cosa es que hoy me compré una caja de "Hugo" solo porque me gusta mucho lo que hicieron con el producto. Una campaña rara y jugada, una caja bonita, un concepto detrás de todo ello, se sacaron el miedo y más encima se la jugaron y pusieron hartas lucas en presencia en supermercados, almacenes y demases.
Me caen bien y más encima, el litro que me tomé de Durazno estaba bueno.
Así que clap clap clap, ojalá las otras marcas sigan el ejemplo.
Y todo este comentario viene de una pataleta que me dio al leer ESTA insólita reseña hecha por un destacado creativo que manifiesta sentir un engaño que la embotelladora Andina sea quién fabrica y crea el producto, no "Hugo" himself.
Desde mi punto de vista, por supuesto que Hugo no existe. Es solo una campaña diferente en un mercado que se niega a cambiar.