6 sep. 2009

HOY VI: GRAN TORINO

SAL DE MI CESPED, IDIOTA
Clint Eastwood es groso.
Pero no por todo lo que ya sabemos como director, actor, que se yo. Es por lo rudo.
Nadie combina tan bien las arrugas con las agallas como "El gran Torino", un norteamericano de tomo y lomo, que saca a relucir todas las heridas del pasado que han debido aprender a cicatrizar (a patadas) los gringos.
Eastwood es un veterano que ya no quiere nada con nadie y nadie quiere nada con él.
Llega a su barrio de inmigrante un nuevo vecino, de origen oriental.
Luego navegamos entre el propio racismo de Eastwood, la intolerancia de su barrio y la lucha de pandillas entre nacionalidades.
Muy buena, recomendable, entretenida y emocionante.