12 jul. 2008

EL FIN DE LA UTOPÍA, EL MIEDO DE LA IGNORANCIA

EL NUEVO MIEDO: LA ACUMULACIÓN DE FALTAS.

Durante muchos años se debatieron los grandes miedos de la sociedad. Los bloques, los intereses, el fin del nacional socialismo, remover el comunismo, la repartición de ingresos, quién era dueño del mundo y para qué. El manejo de las utopías.
Se terminó el proceso.
Entre lucha y lucha, finalmente, USA se quedó con el pedazo mas grande de la torta, solo por su capacidad en la administración de guerras y hacer de ellas un lucrativo negocio. Se quitó del lado a la Unión Soviética, su gran enemigo. Europa envejeció mal, con familias paseando perritos en vez de niños por las calles, haciendo gala de su "conciencia" sin ninguna capacidad de llevar a cabo los cambios intelectuales que prometen.
Las viejas víctimas tienen sed y por ahí viene la metamorfosis.
Asia no cabe. Años de soportar películas en que son un montón de freaks a los que ni siquiera es necesario subtitular, porque solo emiten ruidos guturales antes de una patada o que los maten ametrallados.
Los Judíos pasaron del campo de concentración y la falta de tierra al control de gran parte de los terrenos mas poderosos del mundo. Los Árabes están sentados esperando que venga el ataque para quitarles todo lo que tienen bajo la excusa del terrorismo, la franja, su gusto por el dinero fácil. Solo ahí demostrarán (realmente) lo que pueden hacer.
De África solo están esperando que las moscas terminen de comerse a la gente. No tiene ninguna lógica que el mundo esté sentado observando pacientemente como mueren por millones, mientras Asia construye carreteras en el Sahara y explota sus costas.
Nosotros sobrevivimos con una dignidad inmensa, pero con una simple realidad: latinoamérica no es nuestra. Fueron años de lucha por independencia para, años después, devolver todas las riquezas a las mismas naciones que nos colonizaron.
El G3, el G8, el G20 son un show. Reuniones en que se determina cuanto más se postergarán los problemas para poder seguir generando recursos que repartirse entre ellos cuando ninguna de las personas que asiste al ágape este viva. No entienden que el dinero no va a alcanzar ni servir para nada cuando ya no sea el cambio válido, si no tan solo un número que indique tu nivel de deuda para adquirir recursos agotados.
Entonces, está claro que lo que viene es que todos aquellos que no sentimos que nada de esto es lógico, simplemente nos volvamos locos de ver pelear a todo el mundo. Agotarse.
Y en ese minuto, como humanidad nos costará encontrar sentido a todo esto. No existirá la revolución, la paz y amor, el miedo al que apretará el botón, el mundo es una mierda, la lucha por la ecología, dioses, porque todo estará en las manos de quienes tomen las grandes decisiones.
Ellos van a firmar el decreto. Lanzarán la bomba. Nos cobrarán por el aire y agua. Por ensuciarla y también por limpiarla. Por administrar, incluso, la fé.
Así que los invito a sentarse, querer a sus hijos, aprender a desarrollar al máximo sus talentos, disfrutar la vida, que el miedo no nos paralice, pero estar conscientes que cada vez que vemos el saldo de nuestra línea de crédito hay otra persona que revisa el suyo.
Uno gana, el otro calcula sus cuotas.
Salud por eso. El impuesto está incluido en el brindis.